viernes, 25 de febrero de 2022

ESTO ES FE

Hemos escuchado hablar mucho de ella, sabemos que es importante y aun así, podemos no saber con certeza lo que la fe es y qué papel significativo tiene en nuestra vida espiritual, ya que sin ésta no hay vida espiritual y en consecuencia no puede haber un fruto Isaías 43:2.

Como vemos en Hebreos 11:1, es por medio de la fe que podemos ir más allá de lo que vemos, oímos o sentimos; nos permite adentrarnos en el mundo espiritual; acercar el reino de Dios a la tierra. La fe nos es dada para que podamos acercarnos a Él, como dice Hebreros 11:6 es imposible acercarnos a Dios sin fe, dado que a Dios no lo podemos percibir con nuestros sentidos naturales, necesitamos un medio espiritual para comunicarnos con Él y experimentar su presencia y poder. Por medio de la fe sabemos que Dios es y lo podemos conocer.

Todos los seres humanos tenemos una medida de fe que Dios nos da como regalo, sin merecerlo, sin pedirlo (Romanos 12:3c).

Sin embargo, como sabemos es un regalo de Dios y todos tenemos cierta medida de fe, sin embargo, a partir de ahí depende de nosotros si ejercitamos nuestra fe, ésta crecerá.

En Gálatas 5:16- 26, podemos observar la lucha entre el Espíritu y la carne, ya que se oponen entre sí. La carne siempre nos va a llevar a satisfacer nuestros deseos vanos y temporales, mientras que el Espíritu nos llevará a Dios.

La carne nos llevará a dudar. La incredulidad es el peor pecado, ya que de éste se derivan los demás. Una vez que empezamos de dudar de la veracidad de la palabra de Dios, empezamos a dudar de todo lo demás concerniente al Reino de los cielos.

Si aplicamos esta premisa a la fe, nos podemos dar cuenta que es el Espíritu Santo el que nos permite conocer a Dios y darnos cuenta que la Palabra de Dios es la verdad y esto lo podemos encontrar en Juan 16:13. Cuando encontramos la verdad nuestra fe aumenta, al conocer los testimonios de su poder, las promesas de amor, las profecías cumplidas y el más grande acto de amor de la historia; la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo. Si leemos la Biblia sin fe, no es más que otro libro que se suma al intelecto, palabras sin trascendencia; por otro lado, si la leemos con fe y con el Espíritu Santo como nuestro guía, las palabras cobrarán vida y así podremos conocer a Dios como si estuviera junto a nosotros en la misma habitación.

Siguiendo la parábola de Lucas 17:6, en donde habla la fe como un grano de mostaza, (el cual es de las semillas más pequeñas que existen) podremos decir a un árbol que se mueva de lugar y éste se moverá. Todos nosotros tenemos este granito de mostaza cuando nos acercamos a Dios, conforme vamos creyendo en Él y en Su Palabra, nuestra fe va aumentando, va echando raíces, van creciendo arbustos, hasta que se hace un gran árbol y damos fruto; naturalmente y sin esfuerzo (Salmos 1:3). Entre más tiempo pasamos con alguien, fácilmente nos podemos dar cuenta si es digno de confianza, si cumple lo que dice, si es congruente con sus palabras y en base a eso depositamos nuestras esperanzas en esa persona; así mismo es con Dios. Entre más tiempo pasemos con Él, fácilmente le seremos fieles y confiaremos sin dudar en Él. De esta forma el Espíritu Santo tiene libertad de obrar en nosotros y somos transformados en Su presencia a causa de su poder y amor.

¿Tenemos la fe suficiente para que Dios nos muestre su gloria y pueda ver en nosotros su fruto hasta ver su obra cumplida?



No hay comentarios:

Publicar un comentario